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Empate Histórico
Ni en la noche, que por momentos, BOCA dominó a Vélez, ni en el día que vencíamos 3 a 1 a uno de los mejores equipos del país como visitante, ni en el día que marcamos cuatro goles en un mismo partido, ni en el día que Martín “TITÁN” Palermo alcanzó la marca de 218 tantos para convertirse en el máximo goleador de la historia del club, pudimos ganar. La resignación se apodera de la mayoría de los simpatizantes xeneizes, que ven como el conjunto de Alves es productivo en ataque, pero carece de prestigio, calidad y goza de ingenuidad en defensa. El extraño e inusual empate 4 a 4 fue justo dado que se pudo haber ganado como también perdido.
El barrio de Villa Luro fue testigo de la gran hazaña del goleador del campeonato, que se dio el lujo de errar un penal, pero así y todo concretó el tanto tan esperado por el propio Palermo, por su familia y por todo el pueblo bostero. Restaría saber si fue tan ansiado también por los dirigentes, que especulan con la renovación del contrato del “pichichi” del fútbol argentino. GRACIAS TITÁN POR TU ENTREGA, POR EL AMOR QUE LE TENÉS A BOCA, Y POR TUS GOLES.
Al ver el fixture antes que comience el certamen, el duelo ante Vélez en su casa agregando la actualidad de los de la ribera, estaba perdido de ante mano. Además, el cabezazo de Zapata, en un nuevo centro en el área de los de Alves, ponía el primer tanto del cotejo a los 12´. El fortín era muy superior, parecía que BOCA no se daba cuenta que los hilos de la primera mitad pasaban por Maxi Moralez. Con el correr de los minutos, el xeneize se fue afianzando en la cancha y así pudo llegar al empate en un tiro penal que le cometieron a Nicolás Gaitán, pero el remate de Palermo no tuvo destino de red por la atajada de Montoya. Sin embargo, el club más popular de la Argentina, no se quedó y pudo conseguir la igualdad gracias a una trepada de Monzón, reemplazante de Morel Rodríguez que está con la selección paraguaya, y dos minutos después, el centrodelantero bostero llegaría a un nuevo récord, y además ponía la diferencia para los de Alves.
La lógica para la segunda mitad decía que BOCA debía aguantar la presión del local en los primeros minutos. El entrenador continuó con los mismos once, replicó el planteo velezano y a los 10´ Riquelme asistió a Gaitán dejandolo cara a cara con Montoya y concretar el 3-1 que aliviaba a los más de tres mil boqueases presentes en el José Amalfitani. Sin embargo, a los 17 llegó el descuento de Silva, y se “venía la noche”. Para colmo, Palermo debió salir un minuto más tarde por una fuerte contractura que, por suerte, no presenta gravedad. A los 29 llegó el anunciado empate por intermedio de Juan Manuel Martínez y doce minutos más tarde, otra vez Silva le ganó la posición a Luiz Alberto, de olvidable partido, y puso a los de Gareca 4-3. Ya sin Palermo, con un Riquelme desaparecido de la cancha, con un Viatri intermitente, y con la voluntad de Gaitán, BOCA debía alcanzar el empate en sólo cinco minutos. A los 43, Monzón disparó desde afuera del área, el arquero dio rebote que fue capturado por el chileno Gary Medel, que fue duda hasta último momento por el duro momento que le tocó vivir a su familia en el país trasandino por el terremoto que azotó el fin de semana pasado.
Si alguien no vio el partido y le cuentan que BOCA hizo cuatro goles, pero así y todo no pudo ganar, va a decir que hay dos equipos, uno en defensa y otro en ataque. Lamentablemente, aquel que piense así tiene razón. Hay que trabajar mucho, mejorar defensivamente en pelota parada, y por sobre todas las cosas, no pecar más de ingenuo cuando el resultado acompaña.